Mi creatividad y el Diseño Artesanal de Joyas en Madrid

Mi creatividad y el Diseño Artesanal de Joyas en Madrid

Hoy quería hablaros sobre lo que significa para mí ser artesana, joyera, diseñadora, etc, etc, en una ciudad como Madrid. 

No voy a deciros que es una profesión con la que siempre he soñado, ni que, durante toda mi vida, he querido dedicarme a ella porque estaría mintiendo. La realidad es que, he dado más vueltas que una peonza hasta llegar aquí.

Siempre me han atraído la música, la fotografía, la literatura o el cine y el mundo del diseño y la creatividad en general, pero dado que mi talento para cantar o tocar cualquier tipo de instrumento es nulo -breve y fugaz intento de aprender a tocar la batería-, al igual que escribir -como podéis comprobar in situ-, o interpretar -demasiado tímida, sólo pensar que tengo que enfrentarme al público y empiezo a hiperventilar-, decidí tirar por el mundo del diseño -que ahora me apasiona-.

Llegué a la escuela de joyería casi por casualidad. Mi intención era entrar en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Madrid, pero sin saber realmente que opción elegir y, aunque el primer año escogí esmaltes y orfebrería, enseguida me di cuenta de que era la joyería lo que más me atraía y con lo que mejor podía expresarme.

Empecé haciendo una colección de anillos artesanales, en plena ciudad de Madrid, con un compañero de clase -ahora amigo- y, actualmente, ya por mi cuenta -con Javi a mi lado- intento hacerme un hueco dentro del mundo del diseño de joyas hechas a mano, labor complicada ya que hay muchísima competencia, diseñadores y artesanos con muchísimo talento en Madrid. 

Es difícil,  a pesar de que lo artesano y los productos hechos a mano están siendo cada vez más valorados en España, aún no estamos al nivel del resto de Europa donde sí se le da la importancia que se merecen. 

Encuentro inspiración en otras artes, en el cine, en una canción, en un escultor o en cualquier elemento arquitectónico. 

Aunque procuro estar siempre con los ojos muy abiertos para que nada se me escape, de vez en cuando -más de lo que me gustaría- hago un ejercicio de introspección e intento reflejar mis estados de ánimo y pensamientos en las piezas que diseño.

En cada una de las joyas artesanales que diseño hay un pedacito de mí, de mis emociones, de lo que ha atrapado mi vista, mi olfato, mi tacto, mi gusto. Así es que sí, cuando adquieres una joya de autor no solo adquieres un pedazo de metal, de cerámica o de cualquier otro material, adquieres un pedacito de la energía que se ha empleado en ese proceso de creación. 

 

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